A los franceses no les hace gracia la idea de que una de sus leyendas de la historia del automovil, Andre Citroen, sea de ascendencia polaco holandesa. Ademas tampoco procedia de una familia de ingenieros: se trataba mas bien de un visionario, hijo de un comerciante de diamantes de origen judio.
El primer negocio que Citroen monto en Paris a principios del siglo 20 fue una empresa de talla de engranajes; en 1906 la compañia comenzaria a dedicarse a la fabricacion de motores para coches, por encargo de Sizaire Naudin. Poco tiempo despues, construiria una nueva fabrica de enormes dimensiones a orillas del Sena. Luego, Citroen comenzaba ya a plantearse la posibilidad de fabricar coches, aunque todavia tendria que pasar algun tiempo para que esto ocurriera. Entre tanto, tambien encontraba tiempo libre para dirigir la compañia automovilistica Mors, cercana a la suya propia. No obstante esta empresa no ofrecia beneficios espectaculares; de hecho hasta despues de la visita de Citroen a los Estados Unidos, en la que entra en contacto con las tecnicas de produccion masiva, no comenzara a prosperar. Durante la Primera Guerra Mundial, Citroen inaugura otra fabrica en Quai de Javel, en Paris, de la que a diario saldria una enorme cantidad de armamento.
A partir de 1919, daria inicio a la fabricacion de coches con su propio logotipo. El pionero seria el modelo A, un coche convencional dirigido al mismo sector de mercado que Renault y Peugeot. Durante los años 20 Citroen adquiere el consorcio C1emcnt¬Bayard e introduce nuevos modelos a su linea de vehiculos. En 1924 ya se habian vendido un total de 150.000 ejemplares de la marca. En cierta medida este gran exito se debe a su entusiasmo personal por las carrocerias de produccion en masa. De todos modos, su compañia parecia no producir capital suficiente para cubrirse las espaldas de cara al futuro; asi, casas como Ford o GM hacen caso omiso a las solicitudes de respaldo economico que la empresa gala les envia. A finales de la decada, con todo, Citroen se erige en uno de los mayores fabricantes de coches de Europa, con unas cifras de produccion que en 1929 llegaron a las 92.000 unidades. Este crecimiento se debe en gran parte al exito experimentado por el modelo e "Tref1e" 5 CV. La depresion no tardaria en dejar notar sus efectos, repercutiendo negativamente en las ventas. Para asegurar la supervivencia a lo largo de la dura decada de los 30, hubiese bastado con mantener en produccion automoviles baratos y convencionales como hasta el momento. No obstante, el propio Citroen, como buen visionario que era, se lanza a la fabricacion de un nuevo modelo con la aspiracion de alcanzar un rotundo exito mundial. Su iniciativa puede haberse visto motivada por una serie de visitas a los Estados Unidos y, en especial, a la Budd Corporation, dedicada a la fabricacion de las primeras carrocerias monocasco. |